"Un Trago del Pasado".

Publicado en por Carlos Ramón Pineda Montufar Vázquez. Consejero Editorial / Webmaster de "Ius-Ibero".

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Ya hacia un quince de mayo de dos mil diez, presente lo tengo yo verdad de Dios que si, andábamos buscando un trago de conocimiento, pero de ese conocimiento que sólo con la vivencia se adquiere. Así que nos decidimos ir a tomar unos vasitos de esa agua de agave que dicen que no cura, pero bien que nos hace olvidar. Nos dirigimos no más que a la mismísima cantina "La Opera".

Sitio en donde dicen: ¡hmm! Que se inauguró, ¿un por hay?  Quince de algún mes del año mil ochocientos setenta y seis. Lugar en donde se ha de ubicar por esa calle cinco de mayo y Bolívar me parece ser, pues si no ha de ser así me ha de fallar mi memoria.

Pero eso, es lo de menos pues he de decirle que me encontraba yo de cara con el mismísimo pasado, como se dice cara a cara. En ese mismo instante me acerque a pedir el lugar en donde uno pone las asentaderas, "puss  pa’ echar taco", porque que ya la gorda se comía la flaca y no me refiero a mi vieja. En eso que se acerca un caballero su pelo ya vestía algunas canas y me dijo:

 "Me llamo don Isidoro Cabrera y estoy aquí pus pa’ atenderle y lo que se le ofrezca".

            Acto seguido nos dio las recomendaciones del lugar, donde elevó mi curiosidad los nombres de los platillos; uno en particular que decía “Balas de Villa en su cuero” a lo cual le dije al buen Isidoro que me dijera que tiene de particular este platillo.

Isidoro Cabrera: "Mire mi joven amigo ese platillo es un centenar de delicias pues, es el mismísimo platillo que prepara la casa a la visita de mismísimo General Francisco Villa cuando en su estancia en la Cd. de México, esto que le digo es por hay de los mil novecientos diez".  

            Carlos Pinehira: "¡Oh! Vaya entonces aquí estuvo el mismísimo Generalísimo Villa, aquel que ni los Güero Gringos no lo pudieron agarrar por la invasión a Columbus en el mil novecientos dieciséis ". 

"Oiga don pus tráiganos uno de esos platillos, pero oiga no más dígame porque ese agujero en el techo de la pared porque no más no me doy color con ese agujero que a mi parecer es de bala":

Isidoro Cabrera: "¡Ah! Pues dícese de la leyenda que mi generalísimo llegó con una hambre  de esas de guajolotero a medio morir y uno de los meseros no lo atendía, entonces mi generalísimo saco la carabina 30x30 y soltó un tiro al aire pues pa’ que lo pelara".

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Carlos Pinehira: "Esta bueno mi buen Isidoro. Pus caminando antes que se nos pegue lo Villa y andemos dando tiros".

Continuara…

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