Se fue la Luz y llegó la Fuerza.

Publicado en por Alejandro Reyes Varela Skoglund. Consejero Editorial de Ius Ibero.

Era un domingo como cualquier otro alrededor de las ocho de la noche, cuando de repente se interrumpió la programación televisiva para dar la noticia de que autoridades federales habían tomado las instalaciones de la paraestatal “Luz y Fuerza del Centro” y que el presidente Felipe de Jesús Calderón Hinojosa había decretado su extinción, acto seguido a lo lejos escuché algunos aplausos otros cuantos gritos en fin, muchas manifestaciones tanto a favor como en contra cabe destacar que más a favor entre las cuales me incluyo.

           

Estoy a favor de la extinción de Luz y Fuerza del Centro en primer lugar, porque las cifras indicaban lo ineficiente que era la paraestatal. En segundo, porque el servicio que brindaba era muy deficiente y deshonesto pero sobre todo y en especial porque acabó con uno de los organismos de mayor corrupción y desprestigio en México “El Sindicato Mexicano de Electricistas” (SME). Pero para entender mejor mi postura hablemos de datos de dicho sindicato. Empecemos por su “líder” Martín Esparza, finísima persona que comprometido con su gente posaba para las fotos con relojes de miles de dólares, que viajaba a la ciudad de Las Vegas “por trabajo” con bastante frecuencia y así la lista puede continuar sin terminar, es bien sabido también que con amenazas ganaba votos y que la oposición dentro del sindicato cada vez era mayor y no sólo eso también se le conoce por ser una persona prepotente y violenta.

Claro que también se deben de considerar los derechos de los trabajadores como se ha hecho hasta ahora, si considero que cada caso se debe de valorar en lo individual ya que hay muchos que estaban próximos a su jubilación, también me parece justo que se les dé la oportunidad de contratarse en la Compañía Federal de Electricidad (CFE), pero insisto en que de ninguna manera se debe de reconocer al extinto sindicato, ya que lo accesorio sigue la suerte de lo principal.

 

Así pues de lo anterior, he reflexionado un tanto y llegado a algunas conclusiones personales que comparto con ustedes. La primera es que no es posible que sigamos alentado estas actitudes en las que optemos por no trabajar y simplemente esperar a que el gobierno nos rescate y nos otorgue algún apoyo, cada quien debe buscar de alguna manera fomentar el desarrollo personal sin olvidar el desarrollo colectivo. Me parece también indispensable que cada quien desde nuestra esfera nos convirtamos en agentes de cambio, con simples actos como no romper normas tan básicas que conocemos y que muchas veces no respetamos.

 

También creo que es indispensable fomentar dentro de nuestra comunidad un ambiente de respeto, valor que desgraciadamente se encuentra devaluado hoy día y que sin duda alguna es uno de los pilares que sostienen todavía a nuestra sociedad. Es penoso, ver como con el paso del tiempo la sociedad ha ido en detrimento por falta de compromiso y seriedad en la gran mayoría de sus actores, quienes hemos sido en muchas ocasiones cómplices del deterioro y de las condiciones actuales.

Imágenes obtenidas de: 

www.eltuito.com.mx 

wwww.ahorainfo.com.ar

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