TVA Interesar...
Pues bien, tomando en cuenta el crecimiento por el interés general en la participación de temas controvertidos y relevantes para la sociedad; la Universidad Iberoamericana sin quedarse atrás, y ante la necesidad de que todos los que en ella formamos parte. Sobre todo con la necesidad de responder a los procesos y desafíos que se presentan en México, a través del departamento de Derecho, se inicio este semestre una serie de foros de debate sobre algunos de los temas centrales de nuestra vida diaria.
El pasado 22 de Marzo del presente año y por ocasión del día internacional del agua, se debatieron temas diversos por ejemplo, sobre si el agua debe privatizarse, sus consecuencias o si bien, el embotellamiento es ya una forma de privatización, a lo cual en lo personal considero que lo es. Pero también se dieron opiniones de que si a la gente se le debiese suprimir éste líquido vital aún cuando no pagasen las cuotas. Recordemos que no pagamos por el agua, pues es un derecho natural de cada individuo, lo que se cobra es por el suministro. Así, se debatieron ejes junto con posibles soluciones respecto a los cobros, unos a favor de la postura por zonas otras por el consumo de cada hogar (y no por el de mi colonia que por cierto recién ha quedado modificado en la ley). Es que sinceramente pienso que el pago por consumo individual es el más “democrático” para todos. El debate terminó con un equipo que se ganó al jurado con una oratoria firme y sobre todo con información sustentada.
Finalmente, la semana pasada se organizó con un bajo perfil, pero no por ello menos concurrido, un tema a debatir por demás sonado, controvertido y polarizado. Ni más ni menos, que el de los matrimonios homosexuales, del cual también fui participe llegando tan sólo a la semifinal. Lo importante del debate fue el grado de interés que presentó (cerca 40 equipos participaron), hubo posturas tanto a favor como en contra. Por ejemplo, se considera a el matrimonio homosexual un derecho humano; si las adopciones entre personas del mismo sexo afectan de manera negativa al menor; sobre si las sociedades que toleran estos matrimonios son en esencia superiores. En la semifinal, me tocó manejar el tema si los matrimonios homosexuales consolidan la democracia en México, lamentablemente en mi opinión, tuve que defender la postura en contra. Aunque como debatiente debes sustentar a toda costa tu postura, aun cuando no compartas la misma visión, he ahí cuando surge la esencia de un buen orador. No obstante, creó que por supuesto la consolida. Una verdadera democracia es donde todas las personas somos participes de las decisiones que nos afectan tanto directa como indirectamente. Y no es por defender derechos especiales, que erróneamente se cree que se están dando, sino que se defiende el reconocer los derechos ya implícitos que tienen por el simple hecho de ser personas como cualquier otro. Doy un firme sí a los matrimonios entre personas del mismo sexo. La homosexualidad no es una enfermedad, la intolerancia y discriminación si lo son.